5.13.2018

Peligro biológico

Me duele tu capacidad de infectarme,
tu toxicidad para conmigo.
Tus tentáculos rozando mi subconsciente,
impregnando mis sueños pervertidos;
rociándolos con ese cóctel especial de dopamina
que no puedo detoxificar sin droga o motivo.
Hasta que siento la necesidad de averiguar
cuál es la dosis máxima que puedo tolerar de mi mayor vicio,
y me desvanezco en este humo
liberando mi cuerpo enfermo hacia el olvido.
A partes iguales, necesito y detesto el chute
que ofreces a mi puerta cual abrigo.

1.10.2018

Moñerías de madrugada

Quise contarte de la tranquilidad de las mañanas,
al girar la cabeza y ver tu cara en la almohada,
de que solo tú, sobre mi piel,
consigas innumerables hazañas.
Quise contarte y se rompieron mis palabras,
buscando como expresar
lo que enseña tu mirada.

12.29.2017

Metástasis terrenal

Somos basura sideral encarcelada en carbono,
miles de vidas sin sentido.
Restos de lo que fueron partículas útiles
en este universo maldito.

Donde hallarme perdida entre escombros
con la esperanza de encontrar un sino.
Llegué a ti a deshora,
salí con el corazón partido.
Llegué a ti con prisas
y me sacaste del camino,

y ahora, soy un desecho malherido.

Desechos con independencia
para consumir tiempo perdido.

11.21.2017

Edades complicadas

Nadie nos dice donde encajamos esos en edad comprendida entre la adolescencia y la madurez. Esos que vemos a los nuevos adolescentes como niños recién nacidos en el mundo de las experiencias, pero que nos negamos rotundamente a incluirnos en el grupo de los adultos.
Porque claro, cuando ya has pasado esa etapa hace algún tiempo, somos unos exagerados, y nos quejamos de años cuando, ¡ya podían volver a nuestra edad! Mientras nosotros no entendemos como pueden algunos no recordar ese dilema entre etapas vitales.
Y por pensar eso precisamente nos damos cuenta, que es esa, posiblemente, la misma imagen que tengan esos para ti ya, ‘pubertos’ de ti.
Pero aún así, con todo y con eso, buscamos la forma de sobrevivir al temporal y encararnos al mundo para forjar ese futuro prometido. Notamos el cambio, en algunos casos gradual, y en otros no tanto, que conlleva esta edad en cada aspecto de nuestra rutina.
Porque lo cambia todo. Cambia la forma de vestirse, de salir, de disfrutar, de ligar,… Las prendas de ropa empiezan a adquirir tonos juveniles antes ocultos. La ropa que para ti era ‘formal’, se empieza a introducir en tu día a día. Y cuando te quieres dar cuenta pareces el concepto infantil del disfraz de ejecutiva saliendo a tomar unas cañas con los colegas.
Y lo que es peor, escuchando a escondidas aquellas canciones que odiabamos cuando nuestros padres las ponían en el coche a todo volumen, porque aunque no lo admitamos, nos gustan.
Pero que se le va a hacer, nos hemos emancipado del vodka negro con lima un poco rápido, y no nos gusta eso de lanzarnos directamente a por el gin-tonic. Con lo que intentamos aparentar independencia, recogiendo una vez a la semana y cambiando las sábanas con toda la regularidad que nuestra pereza nos lo permite.

Así que mientras intentamos redimirnos de aquella época oscura de las diademas anchas y los pantalones por las rodillas, vamos volviéndonos poco a poco embajadores de nuestras vidas en lo que hasta ahora eran países desconocidos.

9.25.2017

Basado en hechos reales

Me faltan adjetivos para describirte, y es que eres diez mil veces más complejo
que los juegos de ordenador con los que me entrenaron para la vida.
En los peores sueños pienso en olvidarte y acabo recordando el olor de tu pelo,
los chorros de sudor por la cama y mi completa dependencia de tus manos en mi cara.
Ojalá existiese un idioma más exacto que el de palabras con que describirte tu aura,
y ese sabor a té amargo y fresco que se desprende de tus jadeos,
que te seca la boca, acompañado de una cálida oleada interior.
He de confesar, que la subjetividad de nuestras acciones en cuanto a magnitud
es uno de tus mayores y mejores encantos,
que no hay drama grande, sino pensadores limitados.
Préndeme este incienso, hoy podemos llegar a un universo paralelo.

9.17.2017

Abismos celestiales

Sus pupilas que cautivan entre miles de cenizas,
dos pozos sin fondo, con vistas al horizonte
de los incomprendidos.
Esos dos pequeños puntos negros
capaces de fumar la distancia en forma de billetes de tren.
Esa terrible forma de dar los buenos días
y curar cada herida
como si de un don natural se tratase.
Espejos de realidades inalcanzables,
por las que se podría recorrer el universo.
Reflejos de filias que antes consideraba fobias,
reflejos de historias nunca escritas.
Sus pupilas, aunque aparente, que están vacías.

9.11.2017

Fundición

Te hablo de mi poesía,
últimamente eres ella,
por mucho que te lo diga
no ves la metáfora impuesta.
Te digo que contigo iría
a la cola del médico,
a pasar las esperas
hasta que nos diga
que padecemos melancolía crónica.
Quiero que me ayudes a ser constelaciones nuevas,
brillar en el universo
con aquello que no explota hacia fuera,
con vivos que no conozco
y nuevos poemas.
Eres una experiencia
con colonia de aventura sureña,
un tópico de sentimiento
utópico de cabeza.
Demasiada piel para no ser mordida.
Remodelemos el paradigma
ahora que nuestra fuerza resuelta
juega con permitir las expectativas.
Explotemos a la par
como en esas películas
en que fuego y mar
se funden por azar.

9.06.2017

Veranos y otros cambios

Las estrellas fugaces caen,
pero no chocan,
y que me miras
con ese miedo tras tus corneas;
tú, que me has enseñado a verlas
poco a poco, pero sin demoras,
sin promesas de futuros tras las modas.
Puedo decir que no quiero,
más que contigo pasar horas.
Será incierto el futuro,
habrá alcohol y drogas,
pero nadie se sentirá
como yo ahora.
Y creeme si te digo,
nunca en vano,
eres más que un amigo,
quiero tenerte en todos mis orgasmos.

8.18.2017

Silencio una vez más.
Oigo retumbar mis latidos
en los sonidos de los electrodomésticos
desde este refugio de la realidad
donde el sol hoy se ha negado a salir.
Expulsando humo por los pulmones
hacia los lugares más oscuros del universo
a la vez que se siente la lenta regeneración de la piel,
de donde se caen las cicatrices
y las plantas las lloran.
El movimiento frenético de mis venas
me hace, de nuevo,
querer verlas de cerca,
observar esta vida vacía
y rozar con mi fantasía
obscena las sábanas.
Así que ahora, hagámoslo a mi manera
lento y duro, meciendo las penas.

8.13.2017

Te he pensado,
te he pensado admirando las fantasmagóricas formas
de un árbol en la oscuridad,
te he pensado soñando entre sombras
todo lo que no podría ser realidad.
Te he pensado, imaginado y destrozado
en sueños.
Para despues reconstruirte a mi imagen y semejanza
y poder criticarte, y odiarte,
y hacerlo así todo más fácil.
Pero no funciona
abro los ojos y ahí estás de nuevo
reflejando con tu mirada esa forma
en la que nunca he podido mirar a nadie.
Te he pensado,
me he pensado,
y me he asustado
una milésima de segundo,
lo que tardaron todos mis pelos
en erizarse ante el susurro de tus dedos.